Artículo N.º 12: Diseño Biofílico
Reconectar con la naturaleza a través del espacio interior
En un mundo cada vez más urbano y tecnificado, el diseño biofílico surge como una respuesta emocional y sensorial que busca restablecer el vínculo entre las personas y la naturaleza.
Este enfoque no solo embellece los espacios, sino que mejora el bienestar, la productividad y la salud mental de quienes los habitan.
¿Qué es el diseño biofílico?
El término “biofilia” proviene del griego bios (vida) y philia (amor), y fue popularizado por el biólogo Edward O. Wilson en 1984 para describir la innata conexión del ser humano con la naturaleza.
Aplicado al diseño, el concepto implica integrar elementos naturales en la arquitectura y el interiorismo mediante materiales orgánicos, luz natural, vegetación, ventilación cruzada, agua y texturas inspiradas en el entorno.
El diseño biofílico no se limita a colocar plantas en interiores; se trata de crear una experiencia sensorial completa que evoque calma, conexión y equilibrio. Esto puede lograrse con estrategias como:
Uso de materiales naturales (madera, piedra, fibras vegetales).
Incorporación de luz y sombra natural como parte del diseño.
Formas orgánicas inspiradas en patrones naturales.
Colores terrosos y verdes que evocan paisajes naturales.
Integración de agua o sonido ambiental como parte del entorno.
Un referente: Antoni Gaudí y la naturaleza como maestra
Aunque el término “diseño biofílico” es contemporáneo, muchos artistas y arquitectos lo han practicado intuitivamente mucho antes.
Uno de los más emblemáticos es Antoni Gaudí (1852–1926), arquitecto catalán cuya obra sigue siendo una referencia para el diseño interior contemporáneo.
Gaudí concebía sus espacios como organismos vivos.
En obras como La Casa Batlló o La Sagrada Familia, el artista integró la naturaleza no solo como inspiración estética, sino como estructura funcional.
En la Casa Batlló, las formas ondulantes y los vidrios de colores recrean el movimiento del agua y la luz solar.
El uso de cerámica, piedra y madera natural aporta textura y calidez, evocando paisajes marinos o forestales.
Las columnas de la Sagrada Familia imitan troncos de árboles, creando un bosque interior.
Estos principios biofílicos se adaptan hoy al interiorismo contemporáneo, donde diseñadores buscan reproducir esa armonía orgánica en viviendas, oficinas y espacios públicos.
El diseño biofílico en el interiorismo actual
Diseñadores actuales como:
El resultado son espacios que no solo se ven naturales, sino que se sienten vivos, capaces de reducir el estrés, mejorar la concentración y fomentar la creatividad.
Conclusión:
El diseño biofílico no es una tendencia pasajera, sino una filosofía que busca reconectar al ser humano con su origen natural.
Siguiendo el ejemplo de artistas como Antoni Gaudí, el interiorismo puede transformarse en una experiencia emocional y saludable, donde la belleza y la biología se encuentran.